Calculadora de interés compuesto: cuánto crecerán tus ahorros

Calcula cuánto dinero tendrás en el futuro con una aportación inicial, aportaciones mensuales y una rentabilidad anual. Descubre el efecto del interés compuesto año a año.

%
años

Capital final

Total aportado

Intereses generados

Intereses sobre el total

Qué es el interés compuesto

El interés compuesto consiste en reinvertir los intereses que genera tu dinero, de modo que en el siguiente periodo también generan intereses. Al principio el efecto es modesto, pero con el paso de los años se convierte en la principal fuente de crecimiento del capital: en muchos escenarios a 20 o 30 años, más de la mitad del dinero final proviene de intereses y no de lo que has aportado.

Esta calculadora supone que la rentabilidad se reinvierte mensualmente y que la aportación se realiza al final de cada mes. Es el modelo habitual para fondos indexados, planes de pensiones o cuentas remuneradas con aportaciones periódicas.

Cómo interpretar el resultado

La rentabilidad futura de una inversión no está garantizada. Un 6-7 % anual es una referencia histórica razonable para una cartera diversificada de renta variable global a largo plazo, pero habrá años negativos. Para un depósito o cuenta de ahorro, usa el tipo que te ofrezcan (normalmente entre el 1 % y el 3 %).

La regla del 72

Un atajo mental para estimar en cuántos años se duplica una inversión: divide 72 entre la rentabilidad anual. Al 6 %, el dinero se duplica en unos 12 años; al 3 %, en 24; al 9 %, en 8. La calculadora te dará el número exacto, pero la regla sirve para hacerse una idea rápida.

Preguntas frecuentes

¿Tiene en cuenta la inflación?

No, los resultados son en euros nominales. Para saber cuánto valdrá ese dinero en términos de poder adquisitivo, usa la calculadora de inflación o resta la inflación esperada (en torno al 2 %) a la rentabilidad.

¿Tiene en cuenta los impuestos?

No. En España, las ganancias del ahorro tributan entre el 19 % y el 30 % cuando se hacen efectivas. Los fondos de inversión permiten traspasos sin tributar, lo que favorece el efecto compuesto.